At this stage in my life I don’t think I'm going to write anything worthwhile.

martes, 4 de diciembre de 2012

Cuando pierdes el rumbo y te alejas de la carretera que te ha estado guiando, y de los viajantes que te acompañaban, o triunfas llegando a un destino concreto, o te encuentras en un paraje desamparado. Alejado de todo. Seco. Desde el cual puedes ver, y apreciar con gran definición de detalle cómo los demás, al otro lado de tus lentes están llevando la vida que tú deberías llevar.
Te alejas del rebaño, sin saber porqué. Alguien te ofreció algo diferente, una promesa, o te tropezaste y lloraste demasiado tiempo tu caída. Olvidaste que el tiempo pasa. Que mata. Que es también distancia.

1 comentario:

  1. Salir del rebaño. Cuesta tanto, parece ofrecer tan poco y se siente uno tan solo... Casualmente, habrá pocos (o muchos, oye) que estén esperando a que otro salga del rebaño y ya no te sientes tan en solitario.

    Y siempre hay tiempo para echar a correr y recuperar el tiempo perdido así como devorar la distancia. Un par de rasguños, eso es la caída. Nada que una tirita y un beso no puedan solucionar :3

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