At this stage in my life I don’t think I'm going to write anything worthwhile.

sábado, 23 de junio de 2012

No sé... escribo para desencadenar nudos de garganta. Realmente, es difícil explicar lo que te oprime cuando probablemente la soga que te está asfixiando te está dando los mejores sentimientos posibles.
Odiaría escribir por alguien a quien no aprecio, y por eso cuando escribo, casualmente acabo hablando de uno o de otro. Cualquiera que me leyera pensaría que mis sentidos solo se centran en las complicidades del " Te quiero " cuando mis pensamientos verdaderos son más complicados.
Os muestro la punta del iceberg, lo demás está escondido.
Pero hoy, quiero abrir el alma en dos, bajar la cremallera, o subir el telón, lo que sea necesario para explicar esta ansiedad y estas ganas de saltar de la cama que me colman las venas. 
La historia interminable podría ser el título perfecto para esto.
Dos personas, que se atraen, que se comprenden, que posiblemente si creyéramos en el destino, estarían predestinadas a estar juntas. Un flechazo, no de cupido, si no de un submarinista inexperto, o quizás una estrella fugaz concediendo deseos a quienes no pidieron nada.
No entiendo mis divagaciones, ni porqué sueño tanto cuando siempre me mantengo despierta. 
La cama se ha convertido en mi auto-cine, donde aparcar mi cuerpo a reposar y proyectar posibles filmaciones, futuros. Dónde sonreír cuando el color se satura hasta la felicidad, y dónde agitar la cabeza si no  me llegan buenas imágenes.
No lo sé. Ni quiero explicar lo inexplicable del efecto de un cupido imaginario. Tan cursi con su arco apuntando cabezas que destrozar. 
No sé lo que siento pero es fuerte. Fuerte y permanente parece ser.
Ojalá aclaremos las cosas. O que las cosas nos aclaren nuestras vidas.

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