At this stage in my life I don’t think I'm going to write anything worthwhile.

martes, 29 de mayo de 2012


CREÍA QUE TE HABÍA OLVIDADO, PORQUE ME PREOCUPABA RECORDARTE.

Así es. Tan simple como la respiración.
Tan hermoso que no duele ya. Tan cálido que me congelo.
Parece un cuadro de una ciudad. Donde me encuentro sentada en el banco que hay a lo lejos en el parque. Las hojas caen. La luna cae. Las estrellas me marean de lo brillantes que son.
Pero realmente no vivo en ese cuadro, tan sólo lo puse como comparativo para que entendieras el estado estático en el que me encuentro.
Si pintases en el lienzo. Si le dieras más colores al parque. Si te pintases justo en el mismo banco.
La realidad del cuadro sería otra distinta.
Sería mejor. Miles de millones de veces mejor.
La verdad es que me encuentro en la cama de esta habitación tan blanquecina.
Abrí la ventana por si tu sombra quería escapar de entre las sabanas.
Pero cada vez que intenta escapar me levanto y la abrazo fuertemente.
No quiero que escapes. No quiero que se vaya.
Quiero que decida quedarse.
Si ese día llegase, mi vida se apagaría como una vela que ha llegado a su fin.
Aunque soñaría que la nostalgia de tiempos felices lo trajera de vuelta a mi cama.
Me asomé en plena madrugada para ver las estrellas desaparecer.
Me ahogé en las calidad aguas de la bañera mientras los momentos surcaban por mi mente como las gotas de agua através del grifo.
Decidí que cada vez que aparecieras me daría una ducha de agua hirviendo, que cayera y me abrazara el agua.
Pero recordaba. Recordaba sin cese alguno.
Cómo nos avergonzaba compartir el aire de nuestros frágiles pulmones.
O como el simple hecho de no poder seguir a causa de la distancia nos mataba.
Impotencia e incredulidad.

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