At this stage in my life I don’t think I'm going to write anything worthwhile.

lunes, 2 de abril de 2012



Estaba acostada en la cama. Tapada lo suficiente como para notar el calor en mis hombros que este pijama dejaba al descubierto.
Y comencé a llorar... No sabía por qué lloraba. O el motivo no quería dar la cara por temas de orgullo.
Y lloré sin hacer ruido. Y me ahogaba. Sentía como las sábanas no me aportaban estabilidad, si no que me maniataban como si fuera un chaleco de fuerza.
Mi mundo sólido, se estaba tambaleando. 
Solía decir, que cada vez que lloraba, era como si hubiera muerto una parte de mí y las demás celebraran su funeral a base de lágrimas.
Había muerto tantas veces, que era increíble que aún me quedara vida.
Me levanté de la cama, apartando las mantas, cayéndose estas al suelo. Y ahí encontré mi similitud con ellas.
Me sentía apartada. Me sentía arrojada al vacío de la incertidumbre. Colgando de unos cables de esperanza.
Sentí que había muerto. Una vez más, pero nadie velaba por mi.
Se secaron las lágrimas. Y el cerebro decidió darme un descanso. Mirada perdida, sentada en la esquina de la cama. 
Perdida...pero encontrando el camino de vuelta a casa.

1 comentario:

  1. trágico pero encantador, siempre hay que encontrar un poco de refugio en tanto dolor asi renacemos.
    besito

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