At this stage in my life I don’t think I'm going to write anything worthwhile.

miércoles, 15 de febrero de 2012



Llega un momento en nuestras vidas en el que calcular cada detalle a milímetro sólo consigue que esa medida se transforme en un enredo.
Dejas de verle los pies y la cabeza a cada cosa, y terminas tachándote por inconsciente o loco.
El mundo nos brinda una gran carta de oportunidades, unas más caras que otras como en cualquier restaurante oneroso y su carta de vinos, pero de los cuales sólo los más ricos se atreven a pedir. En este caso no hablo de riqueza material, si no de riqueza espiritual, del propio valor del ser humano, y su coraje y ambición. De lo que está dispuesto a pagar por conseguir una vida mejor, o si se conforma con lo mínimo a lo que alcanza.
Lo que realmente vale, cuesta. Lo demás, lo fácil, lo tenemos cualquiera.

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