At this stage in my life I don’t think I'm going to write anything worthwhile.

viernes, 20 de enero de 2012

foto de breatheis2easy en 20/01/12
No es que tenga ganas de escribir. Ni siquiera me apetece hacerlo. Pero las palabras fluyen por mi cabeza como los coches por la autopista.
Veloces y sin pausa. Demasiado rápido para captar una imagen fija de todo lo que sucede.
Hoy me he cabreado muchísimo. Tanto que pensaba que explotaría de tanta rabia acumulada. Pero no exploté. Se apaciguaron las llamas que tenía en el estómago y pase al estado off de mi persona, que se asemeja a la misma condición de un oso cuando hiberna.
Sabes cual te digo... cuando tus ojos se quedan prendados de la nada. Y no piensas. Caminas sin rumbo, o miras algo estáticamente. Un punto fijo y difuso.
A veces, hasta se rellenan de pequeñas gotitas incomprendidas que surcan su camino por tus mofletes. Y pestañeas más tarde de lo habitual, cada 3 minutos o así.
Me enfadé por que exigía atención. Atención de una persona que no puede darmela.
Y me odié, por dejar pedacitos de mi entre sus sábanas, y entre sus labios. Por soñar con él si me aburro demasiado. Por convertirlo en hábito de mi rutina y no ver lo mismo de regreso.
Convirtiéndome así en una persona egoísta y excéntrica, que nunca pensé que sería.
Siendo toda historia que nos involucra algo trágico, y sin perdices que comer al final del cuento.
Realmente no se puede decir que haya un final... una pausa estaría más correcto. Se le adaptaría más.
Pero recuerdo que sentí esas ganas de pegarle puñetazos en su dulce cara. Y no más por ira, si no por miedo. Por que me asusta de una manera atroz que me olvide antes que yo a él.
Depender de una persona no me gusta... oh dios... yo que nací para ser libre. Y que quiera a otra mujer de mi misma forma o mejor, me saca a la niña que llevo dentro. Esa que lloraba y pataleaba y que era tan egoísta. Que no prestaba su juguete favorito porque era sólo suyo.
Perdoname si te comparo con un objeto, no encuentro símil más acorde. Por que yo amaba ese peluche. Y te quiero a ti. De un te quiero indefinido, sin ramificaciones. En estado puro y sincero. Que duele si no compartes y que al gritarlo se escapa de los pulmones cómo un pájaro al que le abres la jaula y por primera vez ve el cielo azul esplendoroso.
A fin de cuentas, es sentir que espero algo con una esperanza suicida, sin saber ciertamente qué es.
Si lo miras bien, somos amantes , y que fea palabra, pero que el tiempo incita al olvido y la distancia al desamor.
Somos como un Romeo y una Julieta modernos, con sentimientos anticuados. Y no es mi familia quien prohibe, si no la vida que cree cuando aún no te conocía.
Pretendo ser fuerte, bien lo sabe Dios, pero son espinas envenenadas lo que las horas lanzan a mi cuerpo. Y si me acurruco fuertemente cuando estoy en la cama, puedo llegar a notar un corazón distinto al mío latir. Así que no me digas adiós, porque un final aquí parece imposible...

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