At this stage in my life I don’t think I'm going to write anything worthwhile.

jueves, 18 de agosto de 2011


Querida hoja en blanco:
Hoy parece que veo las cosas con más claridad de lo que las veía entonces.
Supongo que el mero hecho de sentir cosas que no puedo explicar está más al alcance de cualquier ser humano de lo que realmente pensaba.
Siento que, por una parte u otra, ambos, somos como gotas de lluvia equivocamente iguales y difirentes ante la percepción de un mundo nuevo.
Puede que las cosas hayan cambiando desde entonces, y que los sentimientos, si se le puede definir de ese modo tan vulgar, hayan ido evolucionando a lo largo de nuestro tiempo.
Por una parte, sé que aquella persona que conocí, y que cambió de un modo respectivo hacia mi persona, estoy completamente segura que esconde sentimientos más allá de su duro corazón.
No obstante, yo no soy quién para ir proclamando el caos por el mundo. Su coraza está cubierta por los besos de otra persona, y mis oídos están llenos de promesas que quizás ni se cumplan.
La esperanza es lo último que se pierde, y lo que siento aquí bajo mi pecho, es algo más que el simple latir del órgano que me proporciona la vida.
Él, es la base de mi inspiración, y las alas de mi libertad, proporciona cosas que ningun ser humano ha sido capaz de proporcionarme ni siquiera estando a milímetros de distancia.
Sin embargo, como ya dije antes, estas cosas se aclararán con el tiempo y antes de que nuestros cam inos de crucen de nuevo, y nuestros ojos hablen más que nuestros labios, sé que tendremos que convivir espacios de tiempo igual cortos, o no tanto, con personas que trocearán nuestro corazón y nos hará ver que aquel que siempre estuvo ahí en las sombras es el único que lo sabrá hacer funcionar, con piezas nuevas o recogiendo las viejas de esta maquinaria sanguinolenta y palpitante.
Volverán entonces las violentas y espásticas mariposas golpeando nuestro estómago a sus anchas y que nuestras neuronas conecten solo para hacer un atisbo de sonrisa.
No me puedo explicar por qué, porque es solo un simple instinto humano, que me hace ver más allá de los hechos y fiarme por el calor que me trasmite sus frías palabras.

Mi mirada se posa fijamente sobre la única  ventana abierta… Tan pretenciosamente altiva se mofa de nuestra  desgracia, exhibiéndonos la libertad que no nos piensa ofrecer, deliro.
Quien fuera ese insecto que se escurre por el umbral de la puerta!,  que al entrar y sentir la pesadez del ambiente se devuelve, ligero. Mientras tanto aqui, los especimenes antropomorfos, nos hundimos en lo  profundo de la resignacion, y un suspiro de vez en cuando.


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